Mediante transferencia y adaptación tecnológica buscan solucionar escasez de mano de obra en la fruticultura

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Se trata del proyecto “Transferencia y Adaptación Tecnológica para el Mejoramiento de las Labores en Frutales y Viñas”  que actualmente ejecuta la Universidad de Chile a través de su centro UChile Crea.

Es sabido que la disponibilidad de personas para participar en las labores frutícolas es cada vez menos debido al interés por trabajar en rubros más rentables. La escasez de mano de obra en este  sector, es un fenómeno que se origina a partir de diversas circunstancias como el crecimiento del comercio, el importante desarrollo del sector minero y el dinamismo de la construcción.

Hoy la mano de obra es determinante en los costos productivos en la fruticultura y también en la vitivinicultura, debido a la cantidad de labores necesarias y las horas requeridas en cada trabajo.

Es por esta razón que la Universidad de Chile junto al Gobierno Regional se encuentran ejecutando el proyecto “Transferencia y Adaptación Tecnológica para el Mejoramiento de las Labores en Frutales y Viñas”  el cual busca mejorar la competitividad de las empresas frutícolas y vitivinícolas de la región aumentando la eficiencia del uso de mano de obra, mediante la transformación de los sistemas productivos.

“En este momento tenemos catorce unidades de ensayo en campos en donde estamos analizando los puntos críticos que tienen los agricultores en sus cultivos y tratando de mejorar la eficiencia en esas labores a través de una metodología que incluye la modificación de sistemas, la modificación de labores, evaluación y difusión”, comenta Raúl Talep, Ingeniero Agrónomo del proyecto.

Para Tito Medina trabajador de la empresa Massai comenta que: “Con la gente de la universidad estamos trabajando en conjunto para ir definiendo algunas líneas que a nosotros nos permitirá tomar la iniciativa en cuanto a aplicar nuevas tecnologías que puedan ayudar a mitigar esta falta de mano de obra y que a la vez, sea más factible el trabajo con las personas en el campo, como por ejemplo los huertos peatonales, las plataformas de cosecha, el riego tecnificado, etc. y hacer que esto sea económicamente viable”. Se espera que con esta iniciativa; financiada por los Fondos de Innovación para la Competitividad Regional; se obtenga un menor número de jornadas por unidad producida y  se vayan sumando más empresas agrícolas que puedan participar de los talleres y días de campo que contempla el proyecto.